Panorama del evangelio según san Juan
- Mauricio Delgado

- 17 feb 2019
- 3 Min. de lectura
El evangelio según san Juan es el libro más conocido y predicado de todas las escrituras, esto se debe al enfoque particular y sencillez de palabras con las que Juan nos muestra la vida del Señor Jesucristo.
Si algún momento haz tenido los oportunidad de leer este evangelio en su totalidad o por partes, se que haz sentido como Dios te exhorta, fortalece, anima y consuela a través de las palabras redactadas por el apóstol Juan a lo largo de todo el libro.
A continuación, quisiera mostrarte las características particulares de este evangelio, y el propósito general del mismo (Juan 20:31), de modo que podamos tener un entendimiento más claro al leer o estudiar este evangelio. ¡Comencemos!
1. Características:
A diferencia de los otros 3 evangelios, este evangelio no contiene genealogías, profecías enlazadas al antiguo testamento, ni temas escatológicos. El apóstol Juan omite temas como: El nacimiento de Jesús, el ministerio de Juan el bautista, el bautismo del Señor Jesús, la tentación, la lista de los doce discípulos, la santa cena y la ascensión. Ahora bien, ¿Cuál fue la razón por la que el apóstol Juan hace esto?
Primero veamos la fecha de escritura y lugar de escritura, este evangelio se escribió entre el 80 y 90 d.C,
Irineo escribió al respecto: “Después de escribirse los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas), Juan el discípulo del Señor que se había recostado en su pecho, redacto el evangelio cuando residía en Éfeso” (Irineo, contra las herejías).
Para ese tiempo todos los apóstoles a excepción de Juan habían muerto, además la primera generación de cristianos prácticamente había pasado, la iglesia ahora estaba conformada mayormente por gentiles, es decir personas que provenían de culturas y religiones totalmente diferentes. No conocían la ley, los profetas, los reyes y todos estos temas que giraban en torno al pueblo de Israel. Los tres evangelios sinópticos ya se encontraban circulando abiertamente dentro de la iglesia. Estos evangelios contienen todos estos temas de que eran desconocidos para ellos.
Lo anterior producía una gran necesidad, y por lo tanto un gran esfuerzo al llevar el evangelio a los gentiles, era necesario presentar a Jesucristo, nuestro Señor, de una forma práctica y sencilla. De esta manera el apóstol Juan nos redacta este precioso evangelio, haciendo a un lado todo aquello que ya era conocido, llevando así a los gentiles y a nosotros directamente a Jesucristo, mostrándonos la gloria de Dios hecho hombre.
En distintas partes Juan nos muestra la humanidad de nuestro Señor; al enojarse con los que vendían en los atrios del templo (2:15), cuando se cansó en Samaria (4:6), también al sentir dolor y llorar con los que estaban en duelo (11:33-35), y como olvidar cuando estaba en agonía en la cruz pidiendo de beber (19:28). La divinidad de nuestro Señor también se ve claramente en distintos pasajes; Su preexistencia al orar (17:5), su omnisciencia al estar con la mujer samaritana (4:16-17), también al saber que judas lo iba a traicionar (6:61-64), y al decir que Lázaro había muerto antes de que alguien se lo dijera. (11:13-14).
Antes de seguir, pregúntate ¿Con que propósito haz leído el evangelio según san Juan?
2. Propósito:
Este evangelio es el único de los cuatro evangelios que nos presenta una declaración universal de propósito por parte del autor.
Juan 20:31 nos dice lo siguiente: “Pero estas cosas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.” RVR-1960.
El pasaje anterior nos muestra un propósito-resultado:
· Propósito: Creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios (Juan 20:21ª), Cuando Juan estaba redactando este libro buscaba que todas las personas que leyeran o escucharan su escrito, creyeran o continuaran creyendo que Dios se hizo hombre, en la persona de Jesús con el fin de salvar a los hombres de sus pecados. En pocas palabras Juan buscaba traer y fortalecer la fe de todos sus oyentes. Aclaro que tú y yo no estamos exentos de ese propósito.
· Resultado: Tener vida por el poder de Su nombre, cuando nosotros creemos que Jesús es Dios encarnado y que Él murió por nosotros, la consecuencia es vida. Tal vez dirás ¡pero yo estoy vivo!, Efesios 2:1 nos dice lo siguiente: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”. Al ver este pasaje podemos ver que la vida de la que habla Juan va más allá de algo físico o terrenal, nos está hablando de una vida eterna en el Espíritu en comunión con nuestro Señor.
Busquemos pues, cumplir este propósito, ya que no es nuestro si no de Juan quien redactó, y de Dios quien inspiro las escrituras. Que nuestra fe, confianza y dependencia al Señor Jesucristo crezca al leer este precioso evangelio para que así tengamos vida ¡Y vida en abundancia!
SOLI DEO GLORIA!



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